Muere lentamente quien no viaja,
quien no lee,
quien no oye música,
quien no encuentra gracia en sí mismo.
Muere lentamente
quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.
Muere lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito
repitiendo todos los días los mismos
trayectos,
quien no cambia de marca,
no se atreve a cambiar el color de su
vestimenta
o bien no conversa con quien no
conoce.
Muere lentamente
quien evita una pasión y su remolino
de emociones,
justamente estas que regresan el brillo
a los ojos y restauran los corazones
destrozados.
Muere lentamente
quien no gira el volante cuando esta infeliz
con su trabajo, o su amor,
quien no arriesga lo cierto ni lo incierto para ir
detrás de un sueño
quien no se permite, ni siquiera una vez en su vida,
huir de los consejos sensatos...
¡Vive hoy!
¡Arriesga hoy!
¡Hazlo hoy!
¡No te dejes morir lentamente!
¡NO TE IMPIDAS SER FELIZ!
quien no lee,
quien no oye música,
quien no encuentra gracia en sí mismo.
Muere lentamente
quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.
Muere lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito
repitiendo todos los días los mismos
trayectos,
quien no cambia de marca,
no se atreve a cambiar el color de su
vestimenta
o bien no conversa con quien no
conoce.
Muere lentamente
quien evita una pasión y su remolino
de emociones,
justamente estas que regresan el brillo
a los ojos y restauran los corazones
destrozados.
Muere lentamente
quien no gira el volante cuando esta infeliz
con su trabajo, o su amor,
quien no arriesga lo cierto ni lo incierto para ir
detrás de un sueño
quien no se permite, ni siquiera una vez en su vida,
huir de los consejos sensatos...
¡Vive hoy!
¡Arriesga hoy!
¡Hazlo hoy!
¡No te dejes morir lentamente!
¡NO TE IMPIDAS SER FELIZ!
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¿Qué podemos decir de ello? La gente puede irse a los extremos. Podemos detenernos en la vida y no disfrutar de ella con pequeños gestos, palabras y/o acciones. Otras personas abusan de esto y caen en una mundo agitado que normalmente conlleva grandes riesgos y otras cosas perjudiciales para ellos.
Pero... ¿cómo saber cómo vivir? Realmente es complicado a veces salir de la monotonía a la cual estamos ya acostumbrados, a aquellos hechos que han marcado los demás. En muchas ocasiones, por entrar en el estereotipo que el resto se ha formado, te olvidas de ti mismo, de cómo actuar, qué decir y... lo peor... qué sentir.
La vida es una, ¿entonces por qué no disfrutarla? De seguir así se forma un hueco en ti, te sientes incompleto. Qué triste es volver la cabeza atrás y arrepentirte de ciertas cosas, de algunas decisiones u opciones que no te atreviste a tomar. No hay nada qué perder con intentarlo, simplemente hagámoslo.
En lo personal, considero que mi vida es a veces una gran rutina de la cual difícilmente (sino es que imposible) escapo. Tomemos parte de nuestro tiempo para tomar el riesgo, para aceptarlo... y para disfrutarlo. Pero lo más importante ¡vivámoslo!